lunes, 29 de junio de 2015

La Joven Cantera.



El año pasado, buscando tener un final de curso tránquilo y valorando lo cansados que llegan los niños a la segunda quincena de junio, la jefa de estudios de mi colegio pensó organizar unos “workshops” o talleres en los que, de manera más lúdica, trabajáramos con los niños algunos aspectos interesantes de su currículo.

Yo me ofrecí para gestionar uno sobre comics y, junto a la inestimable ayuda de mi compañero y amigo Alejandro Ortega, elaboramos un programa de actividades encaminadas a la introducción del alumnado en el 9º Arte. Está feo que lo diga, pero fue todo un éxito.

Los niños disfrutaron y aprendieron, y nosotros, que también lo disfrutamos, descubrimos que estábamos rodeados de enormes talento, concentrados en cuerpos y mentes muy chiquititos.

Algunos de estos,estas mayoritariamente en realidad, jóvenes talentos nos obsequiaron con preciosos dibujos que ya pudisteis ver en la entrada correspondiente de este mismo blog, hará un año.



Durante el presente curso, se decidió repetirlo y nos ha servido para poder incluir a algunos de los alumnos que se quedaron fuera. Así, hemos podido pasar unos últimos días de junio muy agradables compartiendo experiencias sobre este mundillo que tanto nos apasiona.

Espero que disfrutéis con esta pequeña muestra de lo que los alumnos y alumnas de 1º y 2º de la E.S.O del colegio “Stella Maris” de Almería saben hacer. Algunos de sus trabajos rayan la profesionalidad.





domingo, 24 de mayo de 2015

Cortos pero Intensos.

Una gran manera de aprender el lenguaje del cine y, a la vez, promocionarse. Espero que lo disfrutéis



lunes, 4 de mayo de 2015

“...Y Kenny Feliz” (Ficzone 2015)



Una nueva edición de Ficzone, pero no una más. Este año, aún sin conocer cifras oficiales de asisitencia, el evento superará todas las expectativas previstas en este sentido. Este dato viene respaldado por las dos horas y media de cola que tuve que hacer a pleno sol antes de poder entrar al Palacio de los Deportes de Granada, más la observación directa de gradas y pista que pude realizar in situ.

La primera impresión al contemplar la zona central, plena de aficionados y stands, fue realmente impactante. Por un momento me pareció estar de vuelta en San Diego. La iluminación y el bullicio invitaban a disfrutar de un bonito día cargado de tebeos, cruces y merchandising vario.


Una gran programación en la que se podía encontrar prácticamente de todo lo que nos gusta a la gente como tú y como yo, dos frikis de toda la vida sin remedio y que, en mi opinión, no defraudó a nadie.

He de confesar que, en un principio, este Salón para mí siempre fue secundario, por su declarada temática japonesa. El manga me gusta, pero hay muy pocas series que me hayan impactado de verdad. Sin embargo, poco a poco, han ido incluyendo actividades relacionadas con el comic americano, español y europeo en general o, como en esta edición, con series de temática ci-fi como “El Ministerio del Tiempo”, que logran atraer a otro tipo de público más cercano a mis gustos personales.

Y a pesar de todo, los únicos tebeos que compré en los escasos stands donde podían ser adquiridos, fueron los números 1 y 2 de un shonen de realización española titulado “Dos Espadas”.

Buenas charlas las del sábado, en las que pudimos disfrutar y aprender por igual con autores de la talla de Jorge Molina, Rafael “Fali” Ruiz, Nacho Tenorio o Jorge Jiménez. Pero la mejor, con todo respeto a los anteriormente mencionados a los que aprecio y admiro, fue la de Kenny Ruiz y Rubén Candel.

Los artistas presentaron el cuarto y último tomo de “Dos Espadas”, dando muestras de por qué son ya valores reconocidos en esto del arte secuencial. Haciendo uso de fotografías que ilustraban TODO el proceso de realización de la serie en lo técnico y en lo personal, alcanzándose momentos de gran emotividad, Kenny y Rubén nos contaron como todo surgió a partir del deseo de complacer al hermano menor del primero, Daryl, allí presente también, con un manga similar a los que tanto le hacían disfrutar en su infancia. A partir de aquí, adoptando elementos de nuestra cultura nacional, Kenny elaboró la historia que concluye con este último cuarto volumen y que, como en toda buena historia que se precie, tenía que tener giros inesperados en los que los protagonistas, y estoy hablando de sus autores, se vieron obligados a superar grandes dificultades y retos para conseguir ,tras su climax, alcanzar un final feliz.

Por mucho que yo os pueda contar, estos momentos tan emotivos deben ser vividos cuando se producen para entender la plenitud de su significado vital. El caso es que, un comic hecho con tanto cariño y esfuerzo, tenía que estar sí o sí en mis estanterías. Encima, es muy bueno, por lo que los dos últimos tomos también pienso comprarlos. “...Y Kenny feliz” (je).

jueves, 30 de abril de 2015

La Era de los Prodigios.


Tres añitos esperando la secuela y al final llegó. El cine a revosar. La cola para sacar la entrada larga a hora y media de la primera sesión, y mi mujer pensando que no iba a haber nadie tan temprano. 

Obviamente, el primer visionado hay que hacerlo solo para que no te inerrumpan cada tres minutos preguntando por la relación de unos personajes con otros. Mi mujer y mi hija son las personas más importantes en mi vida pero  son mejor compañía la segunda vez que ves la peli. Porque ésta, como la primera, es de las que irás a verla dos veces al cine y comprarás el bluray.

Ya lo dice el Dr. Cooper (Sheldon): "El apellido Whedom es sin duda sinónimo de calidad..." Y aunque no llegue a ser perfecta, sobre todo para los puristas, no desmerece en absoluto la primera entrega. El equilibrio entre las actuaciones, los numerosos cameos de otros personajes del sello y, sobre todo, un gran guión y una impecable dirección, hacen que la fábrica de hacer dólares siga funcionando. Las escenas de acción están perfectamente coreografiadas, lo cual en mi opinión es de gran mérito cuando tienen que interactuar tantos personajes a la vez, y los gags humorísticos suelen ser muy buenos aunque haya un par de ocasiones en que caigan en lo fácil. Tiene momentos en los que logra sorprenderte y acostumbra a jugar con la complicidad del espectador. No respeta en ocasiones la historia establecida en los cómics, pero creo que es algo que puede perdonársele cara a obtener un mejor producto cinematográfico, aunque yo en este caso no esté muy de acuerdo. 

Con todo, excluyendo a mi madre y abuelas, las mujeres de mi vida no quieren perdérsela y yo, que no puedo con las atasquerías, voy a tener que volver y acompañarlas (guiño, guiño, codazo, codazo).

No lo dudes ni por un momento. Ésta es una película que tienes que ver sí o sí.
 A disfrutarla.

P.D: No hace falta que te tragues los trece últimos minutos de créditos; solo hay una escena extra.



domingo, 19 de abril de 2015

Minuscule.



Hace unos días nos dejaba Herb Trimpe. Hoy, no puedo por menos que
acordarme de otro grande del cómic, aunque no llegara nunca a 
conocerlo. Se te echa de menos, maestro Giraud.

miércoles, 15 de abril de 2015

Herb Smash!



Hoy no tenía pensado escribir nada en el blog, pero a veces te encuentras con noticias que ponen tu mundo del revés, ante las que no puedes pasar de largo como si nada, y que te invitan a realizar un comentario a modo de katarsis y agradecimiento por todo lo recibido.

Cuando he abierto el facebook, como cada día, me he enterado del fallecimiento de Herb Trimpe. No puedo decir que fuésemos amigos. No puedo decir tan siquiera que fuésemos conocidos, porque sólo coincidimos una vez en Madrid en el Expocomic del año 2012.

Lo que sí puedo decir es que percibía a esta persona como parte de mi vida, por el amor al comic que tanto demostró y que hasta el día de su muerte compartimos. Él como profesional, y yo como admirador de su arte. Él como cocreador de historias, y yo como espectador atónito ante tanta maravilla.

Su historia quedará por siempre unida a la definición gráfica de un personaje hoy en día icónico: Lobezno. Para mí, su recuerdo evocará la magia con que llenó la imaginación de un niño que por aquel entonces empezaba a descubrir la complejidad emotiva de un monstruo de piel verde, más allá del relato de sus proezas físicas. Muchos son los autores que han dado, dan y darán (espero) una visión tan buena o mejor del personaje que por entonces respondía al nombre de “La Masa”. Pero sólo uno de ellos, tú Herb, consiguió abrir el corazón de ese chaval para llenarlo por completo de fantasía y aventuras, hasta el punto de no concebir su existencia de otra manera, casi cuarenta años después de todo aquello.

No puedo por menos que dedicarte unos minutos de mi tiempo, insuficientes sin duda, para intentar comunicar más torpemente de lo que a mí me gustaría en este humilde espacio, lo que para mí supuso tu figura como artista y para agradecerte los pocos momentos que compartimos cara a cara, y los muchos que disfrutamos a través de las páginas de tantos y tantos comics magistralmente dibujados. 

Con tu marcha, casi como un homenaje a ese tiempo, no es Hulk el que aplasta. Esta vez es Herb Trimpe el que nos deja machacados.