miércoles, 13 de junio de 2012

The New 52: Catwoman


La mitología  de Batman da para mucho, ya sabemos. De hecho, yo diría que es la que tiene la galería de villanos más rica con diferencia. Pues bien, a veces alguno de estos villanos toma tal relevancia en la colección que acaba por adquirir serie propia; este es el caso de Catwoman.

 Me parece interesante que, a pesar del reseteo que constituye el Nuevo Universo DC (New 52), se haya optado por ésta como una de las colecciones a mantener. Me imagino que, hablando con los que iban a ser los autores encargados de reconducirla,  los editores acabarían covencidos de las muchas posibilidades del personaje.

¿Qué nos ofrece de especial esta serie? Tener a Judd Winick en la parte literaria siempre es una garantía de calidad pero, yendo al caso concreto, el guionista se centra en los aspectos sensual, sexual y autodestructivo del personaje. Todo esto le da pie a describir tórridas escenas entre Selina y Batman, dejándonos ver de la forma más explícita que permite un cómic de estas características, lo que sería un encuentro sexual entre ambos personajes. Para añadir más morbo al asunto, ninguno de los dos conoce la identidad pública del otro; sin embargo le dan al sexo como leones. Esto como reclamo está bien. Profundizando un poco más, el Sr. Winick nos pone en antecedentes sobre la psique de esta ladrona de guante blanco (por algo la recluirían en Arkam, ¿no?). En el primer arco argumental, queda bastante claro que Selina cede ante el impulso irrefrenable de verse involucrada en situaciones que en modo alguno le convienen , y que la van destruyendo como persona ¿Y todo esto en aras de qué? Bueno, según nos cuentan ten aras de un poco de diversión; Selina parece aceptar el jugarse la vida antes que llevar una vida anodina. Pero, aparte de ese sentimiento autodestructivo anteriormente comentado, y que me parece el detalle más interesante de la serie hasta el momento,estoy convencido de que "el tío Judd" guarda en la recámara más de una sorpresa en relación a esto.


No quisiera dar de lado al trabajo gráfico de Guillem March. La parte más interesante del dibujo recae en las expresiones faciales y posturales que son de lo más felinas, reforzando el carácter de Selina. Posiblemente, se haya documentado con numerosas imágenes de gatos. Échale un vistazo y me comentas, ¿vale?


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